Caudal del Río las Ceibas creció y generó desbordamiento e inundaciones en algunos sectores de Neiva

Los asentamientos Andesitos y Bajo Tenerife, presentaron inundación por la creciente del río esta madrugada.

Las fuertes lluvias que se registraron en la madrugada de este sábado en Neiva, generaron un aumento en el caudal del río Las Ceibas, que generó emergencias en algunos sectores de la ciudad.

Desde las 3:00 de la madrugada, la Secretaría de Gestión del Riesgo, a través del Cuerpo Oficial de Bomberos de Neiva, monitorea en diferentes puntos el río para estar atentos a cualquier creciente súbita, que no se ha presentado hasta el momento.


No obstante, el aumento en el caudal generó desbordamiento del río en algunos asentamientos ubicados sobre la ribera del río como Andesitos, ubicado antes del puente sobre la Novena Brigada, y Tenerife Bajo, después del puente, que ocasionaron inundaciones en algunas viviendas.

No obstante aguas abajo, la canalización del río Las Ceibas ha evitado que el agua llegue a otros barrios.

“La Secretaría de Gestión del Riesgo y el Cuerpo de Bomberos Oficiales de Neiva, desde las 3:00 a.m. reportó el aumento del caudal del Río Las Ceibas por lo cual se procedió a realizar el monitoreo respectivo en puntos críticos de sectores aledaños del río Las Ceibas en Andesitos, Las Veguitas y bajo Tenerife en acompañamiento con la Policía Metropolitana. Se recomienda a las personas hacer caso y ser precavidos frente a este aumento del caudal, también se realizó el monitoreo en el barrio Rodrigo Lara dónde desemboca el río Las Ceibas con el río Magdalena. Seguimos atentos al comportamiento. Hasta el momento no se reporta ninguna víctima o lesionado”, explicó el Secretario.

Armando Cabrera, secretario de Gestión del Riesgo

Sin niveles de alerta

De acuerdo a la Red Integral de Monitoreo de Alertas y Alarmas Automatizadas en la Cuenca del río Las Ceibas, RIMAC, del proyecto Cuenca Río Las Ceibas, que ejecuta la CAM, con recursos de la Administración Municipal, el río se encuentra en un caudal de 13 m3 por segundo, lo que lo mantiene aún en alerta amarilla. Una malla para detener palizadas y piedras, ubicada en la parte alta de la cuenca, impide que a la bocatoma de la ciudad lleguen elementos que generen mayores emergencias.